
Receta casera
Ingredientes
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado
- 1/2 cebolla pequeña (finamente picada o triturada)
- 1 diente de ajo (machacado)
- Jugo de 1/2 limón
- 1 cucharadita de miel pura
Preparación
- Coloca el jengibre rallado, la cebolla y el ajo en un mortero o procesador y tritúralos hasta formar una pasta.
- Añade el jugo de limón y mezcla bien.
- Incorpora la miel y remueve hasta que quede homogéneo.
- Puedes tomar una cucharadita de esta mezcla en ayunas o antes de dormir.
(Si el sabor es muy fuerte, puedes diluir la cucharadita en medio vaso de agua tibia.)
Beneficios principales
- Jengibre: antiinflamatorio, mejora la circulación y ayuda a aliviar la tos y congestión.
- Cebolla: expectorante natural, favorece la limpieza de las vías respiratorias.
- Ajo: antibacteriano y antiviral, fortalece el sistema inmunológico.
- Limón: rico en vitamina C, refuerza defensas y aporta propiedades antioxidantes.
- Miel: suaviza la garganta, calma la tos y potencia la acción antimicrobiana.
⚠️ Precauciones
- Este remedio es complementario, no sustituye tratamientos médicos.
- No se recomienda en exceso: el ajo y el jengibre pueden irritar el estómago si se consumen en grandes cantidades.
- Personas con problemas gástricos, hipertensión o que tomen anticoagulantes deben consultar a un médico antes de usarlo regularmente.