
El kimbombó (también llamado okra o quimbombó) es rico en fibra, antioxidantes y minerales. Su “baba” (mucílago) ayuda a la digestión, protege el estómago y regula el azúcar en sangre. Se puede consumir en guisos, sopas, ensaladas o incluso hervido para aprovechar mejor sus propiedades.
🌱 Beneficios principales del kimbombó
– Alto contenido en fibra: favorece la digestión, previene el estreñimiento y ayuda a controlar el colesterol.
– Regulación de la glucosa: la baba (mucílago) ralentiza la absorción de azúcares, útil para personas con diabetes.
– Protección gástrica: el mucílago recubre la mucosa del estómago, aliviando gastritis y acidez.
– Rico en antioxidantes: contiene vitamina C y compuestos fenólicos que fortalecen el sistema inmunológico.
– Minerales esenciales: aporta calcio, magnesio y potasio, beneficiosos para huesos, músculos y presión arterial.
– Propiedades antiinflamatorias: ayuda a reducir inflamaciones internas y externas.
– Apoyo al sistema cardiovascular: su fibra y antioxidantes contribuyen a la salud del corazón.
—🧪 Beneficios de la “baba” del kimbombó
La baba es un mucílago natural que se libera al cocinar o cortar la vaina:
– Digestiva: suaviza el tránsito intestinal.
– Hipoglucemiante: ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre.
– Cicatrizante interno: protege mucosas del estómago y del intestino.
– Espesante natural: se usa en sopas y guisos para dar textura.
–🍽️ Formas de consumirlo
– En guisos y sopas: muy popular en Cuba y el Caribe, donde se aprovecha su baba para espesar.
– Hervido o al vapor: conserva mejor sus nutrientes; se puede comer solo o con limón.
– Salteado: con ajo y cebolla, ideal como acompañante.
– En ensaladas: crudo en rodajas finas, aunque su textura viscosa puede ser intensa.
– Infusión de baba: algunas personas hierven el kimbombó y toman el agua gelatinosa como remedio casero para la digestión.
Precauciones
– Su baba puede resultar desagradable para algunos por la textura viscosa.
– Consumir en exceso puede causar flatulencias por su alto contenido en fibra.
– No sustituye tratamientos médicos: en casos de diabetes o problemas gástricos, debe ser un complemento alimenticio, no un reemplazo.