
La caléndula (Calendula officinalis) es una planta medicinal muy valorada por sus propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antimicrobianas. Se usa principalmente para problemas de la piel, digestivos y menstruales, en forma de infusiones, pomadas, aceites o cataplasmas.
—🌼 Beneficios principales de la caléndula
– Cuidado de la piel: acelera la cicatrización de heridas, quemaduras leves, irritaciones y dermatitis.
– Antiinflamatoria y analgésica: calma dolores musculares, articulares y menstruales.
– Antimicrobiana y antifúngica: combate bacterias y hongos, útil en aftas, infecciones cutáneas y bucales.
– Digestiva: ayuda en gastritis, úlceras y problemas estomacales.
– Inmunomoduladora: fortalece defensas y ayuda a prevenir infecciones.
– Uso cosmético: presente en cremas, champús y productos para piel sensible.
—☕ Formas de uso
– Infusión (té de caléndula): 1 cucharada de flores secas en una taza de agua caliente, reposar 10 min. Se toma para problemas digestivos o menstruales.
– Cataplasma o compresas: aplicar flores hervidas sobre heridas, quemaduras o zonas inflamadas.
– Gárgaras: infusión tibia para aliviar aftas o irritación de garganta.
– Aceite de caléndula: macerar flores en aceite vegetal, usado para masajes o cuidado de la piel.
– Pomada o crema: aplicada directamente sobre la piel para irritaciones, eccemas o picaduras.
– Flor comestible: en ensaladas o sopas, aporta antioxidantes y color.
Precauciones
– Generalmente segura, pero evitar uso excesivo.
– Contraindicada en embarazo y lactancia: puede estimular contracciones uterinas.
– Alergias: personas sensibles a plantas de la familia Asteraceae (como margaritas) deben tener cuidado.
– Interacciones: puede potenciar efectos de medicamentos sedantes o antihipertensivos.