
El ajo es un potente aliado natural para la salud: ayuda a proteger el corazón, fortalecer el sistema inmunológico y combatir infecciones. Para aprovechar sus propiedades, lo más recomendable es consumirlo crudo, machacado o picado, y esperar unos minutos antes de ingerirlo.
🌿 Principales beneficios medicinales del ajo
– Cardioprotector: contribuye a reducir el colesterol LDL y los triglicéridos, además de regular la presión arterial.
– Antimicrobiano y antiviral: la alicina, su compuesto activo, combate bacterias, hongos y virus.
– Antiinflamatorio y antioxidante: ayuda a reducir la inflamación y protege las células contra el daño oxidativo.
– Inmunoestimulante: fortalece las defensas del organismo, útil en la prevención de resfriados y gripes.
– Respiratorio: favorece la salud pulmonar y puede aliviar síntomas de bronquitis o tos.
– Digestivo: estimula la producción de jugos gástricos y puede ayudar contra parásitos intestinales.
– Prevención de enfermedades crónicas: estudios sugieren que su consumo regular puede disminuir el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
🧄 Cómo aprovechar mejor sus propiedades
– Consumirlo crudo: al machacar o picar el ajo se libera la alicina, el compuesto responsable de la mayoría de sus efectos medicinales.
– Esperar unos minutos antes de ingerirlo: tras cortarlo, dejarlo reposar 5–10 minutos potencia la formación de alicina.
– Añadirlo al final de la cocción: el calor prolongado destruye parte de sus compuestos activos; lo ideal es incorporarlo al final de las recetas.
– Infusiones o macerados: se puede preparar té de ajo o macerarlo en aceite de oliva para usarlo como condimento medicinal.
– Suplementos: existen cápsulas de extracto de ajo estandarizado, útiles para quienes no toleran su sabor o aroma intenso.
🌿 Beneficios principales del dúo ajo + jengibre
– Circulación sanguínea: el ajo actúa como vasodilatador y anticoagulante, mientras que el jengibre mejora la elasticidad vascular y reduce el riesgo de coágulos.
– Sistema inmunológico: ambos tienen propiedades antimicrobianas y antioxidantes, útiles para prevenir resfriados y gripes.
– Digestión: el jengibre favorece la motilidad intestinal y el ajo estimula la producción de jugos gástricos, ayudando contra indigestiones y parásitos.
– Acción antiinflamatoria: el jengibre es reconocido por reducir inflamaciones articulares, mientras que el ajo contribuye a disminuir procesos inflamatorios crónicos.
– Salud cardiovascular: el ajo negro combinado con jengibre potencia la protección del corazón y ayuda a regular la presión arterial.
🍵 Formas de consumo recomendadas
– Té de ajo y jengibre: hervir 1 cucharada de jengibre rallado y 2 dientes de ajo machacados en 500 ml de agua durante 10 minutos.
– Pasta de ajo y jengibre: usada en la cocina como condimento, aporta sabor y beneficios medicinales.
– Macerados en miel o aceite: ideales para reforzar defensas y mejorar la digestión.
– Suplementos: cápsulas de ajo y jengibre disponibles para quienes buscan practicidad.