
El aceite de ricino y sus hojas tienen propiedades antiinflamatorias, analgésicas y regenerativas. Se usan tradicionalmente para aliviar dolores articulares mediante cataplasmas y masajes, y para la salud ocular en forma de gotas lubricantes, aunque siempre con precaución y bajo supervisión médica.
—🌿 Beneficios del aceite de ricino
– Propiedades antiinflamatorias y analgésicas: ayuda a reducir la inflamación y el dolor en músculos y articulaciones.
– Hidratación profunda: muy usado en piel y cabello por su capacidad de retener humedad.
– Estimulación de la circulación linfática: aplicado en forma de compresas, favorece la desintoxicación del organismo.
– Uso ocular (con precaución): el aceite de ricino puro y estéril se emplea en colirios para aliviar sequedad ocular, blefaritis y mejorar la lubricación.
—🍃 Beneficios de las hojas de ricino
– Acción antiinflamatoria potente: aplicadas como cataplasma ayudan a reducir hinchazón y dolor en artritis o lesiones musculares.
– Propiedades antimicrobianas: contribuyen a prevenir infecciones superficiales.
– Estimulación de la cicatrización: favorecen la recuperación de heridas menores.
-🧴 Usos prácticos
Para los ojos
– Aceite de ricino en gotas: se utiliza en algunos colirios comerciales para hidratar y lubricar los ojos secos.
– Precaución importante: nunca aplicar aceite de ricino casero directamente en los ojos, ya que puede contener impurezas. Solo debe usarse en formulaciones médicas aprobadas.
Para dolores articulares
– Cataplasma de hojas de ricino:
1. Lavar bien las hojas frescas.
2. Calentarlas ligeramente (por ejemplo, al vapor).
3. Colocarlas sobre la articulación dolorida y cubrir con un paño.
4. Dejar actuar 20–30 minutos.
– Compresas de aceite de ricino:
1. Empapar una tela limpia en aceite de ricino.
2. Aplicar sobre la zona afectada.
3. Cubrir con plástico y una bolsa de agua caliente para potenciar la absorción. 4. Mantener 30–60 minutos.
—⚠️ Riesgos y precauciones
– Toxicidad de la planta: las semillas y partes de la planta contienen ricina, altamente tóxica si se ingiere. Solo se deben usar preparados seguros.
– Uso ocular: únicamente bajo supervisión médica y en productos farmacéuticos certificados.
– Reacciones cutáneas: probar primero en una pequeña zona de piel para descartar alergias.