Hierbas con efecto anticoagulante

Las hierbas con efecto anticoagulante como el jengibre, ajo, cúrcuma y ginkgo biloba se pueden usar en infusiones, como condimentos en comidas o en extractos estandarizados, pero siempre en cantidades moderadas y bajo supervisión médica para evitar riesgos de sangrado.

—🌿 Formas seguras de uso

Jengibre

Infusión con rodajas frescas o como especia en comidas. Té de jengibre con limón, añadir ralladura en sopas. Evitar exceso si se toman anticoagulantes farmacológicos.

Ajo

Crudo en ensaladas, cocinado en guisos, o cápsulas estandarizadas. 1–2 dientes crudos al día en ensaladas.Puede aumentar riesgo de sangrado con aspirina o warfarina.

Cúrcuma

Polvo comousión; mejor con pimienta negra para absorber curcumina. Curry con cúrcuma y pimienta negra. No abusar en suplementos concentrados sin control médico.

Ginkgo biloba

Extracto estandarizado en cápsulas o infusión de hojas secas. Infusión de ginkgo 1 vez al día. Contraindicado en personas con riesgo de hemorragias o cirugía próxima.

Canela (cassia)

Infusión o como especia en postres y bebidas. Té de canela o espolvorear en avena. El exceso puede dañar el hígado por su contenido en cumarina.

🧾 Consejos prácticos de preparación

– Infusiones: hervir agua y añadir la hierba (ej. 2–3 rodajas de jengibre, 1 cucharadita de cúrcuma, hojas de ginkgo).

Dejar reposar 5–10 minutos.

– Condimentos: incorporar ajo, cúrcuma o jengibre en guisos, sopas, ensaladas o salsas.

– Suplementos: solo bajo recomendación médica, ya que las dosis concentradas pueden ser peligrosas.

—⚠️ Precauciones clave

– No combinar varias hierbas anticoagulantes a la vez sin supervisión.

– Consultar siempre al médico si se toman anticoagulantes farmacológicos (warfarina, heparina, aspirina).

– Evitar dosis altas: lo natural también puede causar efectos adversos.

– Suspender el uso antes de cirugías o procedimientos médicos para reducir riesgo de sangrado.

—👉 En resumen: puedes usar estas hierbas como infusiones o condimentos diarios en la cocina, pero la clave es la moderación y la supervisión médica.